FELIZ DÍA DE LA MÚSICA

 

AMPE quiere unirse a todos los que hoy celebran el día de la música. A los grandes medios de comunicación, a los portales y proveedores de contenido de internet, a las productoras, las salas, las instituciones públicas y todos aquellos que hoy celebran el día de la música.

Quisiéramos unirnos también en la celebración de este día con los organizadores de los espectáculos, pero como nadie quiere serlo, no sea que tengan que dar de alta a los trabajadores del espectáculo, no podemos hacerlo.

 

No sabemos bien qué sentido tiene esta celebración. Cada vez que se celebra el día de algo, uno acaba pasando la tarjeta por un lector o pidiendo que le envuelvan para regalo algún objeto. Como los hábitos de acceso a la música han cambiado, estamos seguros que habrá muchas ofertas para que te puedas suscribir a esas grandes empresas que te ofrecen acceso a una música de la que carecen de los derechos de explotación en internet para que puedas escucharla sin que sus autores e intérpretes reciban nada.
No pasa nada, feliz día de la música.

Si tienes la suerte de vivir en un lugar donde se permita, incluso podrías acudir a un concierto (aquí no suele haber rebajas, lo siento), donde todos los músicos que hay en el escenario actúan sin el alta en la seguridad social. Un espectáculo público con doce profesionales autónomos en el escenario. O podrás ir a una verbena donde actúa una orquesta magnífica en que el caché se reparte, con suerte, la mitad para ellos y la mitad para ese agente que lleva cuarenta años gestionando las fiestas del municipio.
Da igual quien gobierne, solo varían los porcentajes a repartir. Pero es lo normal, feliz día de la música.

 

No debemos olvidar que vivimos en una sociedad en que la música se persigue como ruido porque, como todo el mundo sabe la música es un sonido inarticulado, por lo general desagradable, del latín tardío rugitus. Es la definición de la RAE. Una sociedad que, en base a ese concepto administrativo de la música, se persiguen locales, se ponen trabas a las salas de música en directo y se intenta trasladar la actividad de ocio hacia el exterior de las ciudades, siguiendo modelos que nos son ajenos y dejando los centros de las ciudades sin la manifestación de la cultura.
Bienvenidos al Polígono Musical Chopin. Disfruta, feliz día de la música.

 

Una sociedad que, paradójicamente, cada vez tiene menos acceso a la música. Se tiene acceso a mucha pero, como ocurre con la información, a la música que se quiere que se escuche, la que da beneficios a cinco empresas. Y sólo para disfrutarla mientras estés dado de alta y pagues la mensualidad. La música popular, la que hacen los grupos y los artistas de cada ciudad o pueblo tiene pocas posibilidades de ser escuchadas.
Tranquilo, hay más música en las grandes multinacionales, feliz día de la música.

Una sociedad en la que los músicos tenemos que contestar dos veces a la pregunta de a qué nos dedicamos, porque es una sociedad que no entiende al músico como profesión. Porque recibe la música normalmente sin esfuerzo, de forma gratuita. Como viene del aire, algunos deben pensar que es un fenómeno atmosférico, que no hay personas detrás que con su mente crearon esa música y con su cuerpo la interpretaron.
Hoy se anuncian vientos en clave sol, dice el hombre del tiempo. Feliz día de la música.

Una sociedad que vive en un proceso de aculturación autoimpuesto que no recibe de los que tienen que favorecer la creación cultural propia, la de cada comunidad autónoma, del estado y de europa, un marco que favorezca la creación cultural propia, el desarrollo y la visibilidad de los artistas y los autores que pongan notas a la sociedad en la que se mueven, que eso es la cultura popular. Donde hay una total despreocupación por la pérdida de una identidad cultural y la sustitución por otra ajena.
Que compongan ellos, feliz día de la música.

 

Desde el punto de vista de los músicos profesionales, hay pocas cosas que celebrar. A día de hoy nos encontramos en una situación cercana a la exclusión social porque hemos vivido en un sistema de contratación fraudulenta durante décadas. Culpa de muchos factores, pero también nuestra por haberlo permitido. Somos el único sector de trabajadores a los que se ha tenido que establecer un sistema especial de ayudas para que muchos compañeros pudieran tener para vivir. Y no todos. Y no porque el año anterior no trabajaran ni realizaran sus galas, sino porque nadie les dio el alta en la seguridad social, como a cualquier trabajador, Si todas las actuaciones realizadas el año 2019 se hubieran realizado con el alta de los artistas, los músicos, los bailarines y los técnicos en la seguridad social no habría sido necesario establecer una ayuda especial para nosotros.
No nos preocupemos, las guitarras suenan igual sin el alta, feliz día de la música.

La música mueve mucho dinero, permite vivir a mucha gente y algunos viven muy bien de ella. Por eso no se entiende la situación de marginación en la que nos encontramos los músicos. No hay música sin músicos, porque aunque el negocio lo hagan otros, la música la hacemos los músicos por ahora, que vienen los algoritmos y la IA.
Lo dicho, hay mucho que celebrar. Feliz día de la música.

 

Lo dicho, hay mucho que celebrar. Feliz día de la música.

 

AMPE

 

Feliz #DíaDeLaMúsica
Feliz #DíaSinMúsicos
#NoSinElAlta

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